Leyendas

 

De WikiMejillones

En Mejillones tuve un amor (Valeria Donoso Torres 2º Básico)

Había una vez un pueblito llamado Mejillones era muy chiquitito y bonito. También tenia una canción que se llamaba “En Mejillones yo tuve un amor”.

Cuenta la historia que su autor estaba muy enamorado de una linda rubia, la cual fue la inspiración para esta popular canción.


Niña de la pampa (Slavia Jara, 2º Básico)

Había una vez una niñita que venia de la pampa calichera, venia con sus padres a buscar trabajo a un puerto, al llegar a este su sorpresa fue grande al ver a unos señores en bateas parados con unos palos y una pita en la punta.

Se preguntaba estarán rotas las bateas que hay tanta agua junta. Su sorpresa aún mas grande fue cuando el señor sacó un pescado, ¡¡Mamá, Mamá mira el señor de la batea saco pescado ella le responde; mi amor esos son botes y ellos pescadores y aquella agua junta es el mar, ¡¡sí hijita es el mar de Mejillones!!, aquella niña rubia de ojos verdes había conocido por fin el mar cristalino y favorecido en su naturaleza.


Abrazo de año nuevo (Ángelo González, 2º Básico)

Familia Henríquez Olivares vivía en la calle “E” nº 67 del sector estanque colorado mirando al desértico paisaje de la pampa, Don José y Doña María tenían 5 hijos, Alberto era el mayor y le seguían Fidel, Lucas, Ramón y la última Herminia.

Don José Henríquez era operador de bombas de los condensos, estaba encargado de mantener activas las correas de lona para generar energía para el campamento y la maestranza del ferrocarril.

Don José pasaría el año nuevo de 1942 en su trabajo, así que decidió adelantar el abrazo de año nuevo. Doña Mari dijo que era mala suerte, y el exclamo ¡son pamplinas! Inventos de la gente, se reunieron todos los sainos a las 10 de la noche sentados entorno de una mesa, cantaron, rieron y bailaron.

Don José se retiró a las once de su casa, respiro con la confianza de que aquel año nuevo traería felicidad a su familia, camino a su trabajo doblando algunas esquinas y saludo al sereno de la cancha diciendo: ¡feliz año nuevo!

La fiesta estaba que ardía en el pueblo abrazos y buenos deseos hacían olvidarse de todo.

Cinco para las doce Don José empezó a escalar por el andamio para detener la polea y cortar la energía por un minuto y de pronto el feliz año nuevo, la alegría y los buenos deseos afloraban.

Al otro día, mientras todos dormían el trasnoche llego el relevo de Don José, este lo encontró dando vueltas en aquella rueda donde la muerte lo invito a bailar, lo abrazo y se lo llevo.


Locos por el salitre (Darlenne Torres, 2º Básico)

Se cuenta que hace muchos años atrás cuando Mejillones era muy pequeño que solamente se componía de su calle principal y se alumbraban con faroles.

Los hombres viajaban aquí en busca de salitre que en esa época era muy codiciado por su inmenso valor, también se cuenta que por culpa de la codicia se volvieron locos todos los hombres que llegaron primero a Mejillones.

Con el tiempo fueron llegando hombres junto a sus familias y por el temor de volverse locos por el salitre decidieron trabajar en el mar y así en adelante Mejillones se convirtió en una caleta pesquera.


Leyenda de Juanito el mentiroso (Diego, 2º Básico)


Juanito era un pescador de la zona. Era un hombre muy trabajador y esforzado, pero tenía un defecto era una persona muy mentirosa.

Siempre acostumbrado a pescar aquí en Mejillones. Se le ocurrió pescar en la playa de Hornito y Chacaya. Solo por el mar traía su carga de pescado para la venta y consumo propio.

Un día Juanito, pescando por las playas de Chacaya se encontró con el pez mas grande que nunca había visto en su vida. Se preparó y lo pescó.

Se dice que se lo echó al hombro y se lo trajo arrastrando, como el pez era tan grande su cola arrastró y arrastró, así dice Juanito que fue él que hizo el camino de Chacaya hasta Mejillones con la cola de su pez.

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